30.5.06

Exlibris Carmen Bañuls


Carmenzita tenía una periquita llamada Cuqui que un día estando ella de vacaciones por Croacia echó a volar. Esa es la versión oficial, que para mí, lo que realmente pasó es que su cuidador, flojo de memoria, se despistó y la dejo a la solana en plena canícula, en uno de los lugares más tórridos de nuestra geografia. Supongo yo también y a lo mejor peco de mal pensada, que en cuanto el cuidador ¿cuidador? de Cuqui se la vio patas arriba y en avanzado estado de momificación, temiendo que mi amiga le abriese la crisma cuando volviese del viaje, maquinó lo de la fuga de la pajarita. Y creo yo que nada más lejos de realidad ¿Cómo aquella joya del reino animal, aquel prodigio de la naturaleza, aquella criatura celestial, a la que ni siquiera le faltaba hablar, porque con mi Carmenzita se entendía a la perfección, podía echar a volar como un bicho descastado? Seguro que Cuqui jamás abandonaría su jaulita. Unos años antes del óbito le hice a Carmenzita este exlibris donde le dibujé a su querida Cuqui. Es el primero que hice en color y se lo de diqué a mi amiga porque ella es mi fan número uno. Ni yo misma conservo todos los exlibris que hago. Sin embargo Carmenzita guarda como un tesoro en un precioso álbum, uno de cada. Y no sólo por esa razón, sino por otras que iré contando, a Carmenzita le he dedicado por lo menos cuatro, o cinco, incluso dos erótico-festivos la mar de simpáticos.

1 Comments:

Blogger marianomonamour said...

Esta es la verdadera historia de cuqui, triste final donde los haya, pues ni siquiera guardó su cadáver, para hacerle el entierro y mausoleo que merecía. Con todo, lo peor es que su precioso cuerpecito acabó en el cubo de la basura. Roguemos a Noé, por su eterno descanso.Amén

9:36 PM

9:47 p. m.  

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